Alergias en septiembre: cuáles son los síntomas y cómo atravesar la primavera sin que la rinitis condicione la vida

Con la llegada de la primavera aumenta la polinización y también las consultas por rinitis alérgica. El doctor Mateo Helmfet explicó en AIRE cuáles son los síntomas más frecuentes, cómo diferenciarlos de una infección viral y por qué no recomienda automedicarse con gotas nasales.

La llegada de la primavera incrementa la polinización, desencadenando síntomas de rinitis alérgica como congestión y estornudos.

La llegada de la primavera incrementa la polinización, desencadenando síntomas de rinitis alérgica como congestión y estornudos.

Septiembre marca el comienzo de la primavera y, junto con el aumento de las temperaturas, también llega una época especialmente difícil para quienes tienen alergias respiratorias. La polinización de flores, árboles y pastos incrementa la presencia de pólenes en el ambiente y puede desencadenar síntomas como congestión, estornudos, picazón y lagrimeo.

El doctor Mateo Helmfet, médico pediatra, alergista e inmunólogo y especialista también en terapia intensiva, explicó en el programa Con viento a favor, de AIRE, qué ocurre en el organismo de las personas alérgicas y por qué los síntomas se hacen más evidentes durante esta época del año.

La alergia es una condición del ser humano. Hay personas que la desarrollan porque tienen algún predisponente genético y en algún momento el sistema inmune capta elementos que habitualmente son inocuos como si fueran agresores”, explicó.

Según detalló, esa respuesta equivocada del sistema inmunitario genera una reacción inflamatoria cuando la persona entra en contacto con determinados alérgenos. En septiembre, uno de los principales factores son los pólenes.

Alergias en primavera: por qué septiembre es un mes clave

Con la llegada de la primavera comienza la polinización de distintas flores y plantas, especialmente de árboles, y paulatinamente también aumenta la de las gramíneas, es decir, el polen de los pastos.

Helmfet señaló que algunos árboles tienen un polen particularmente alergénico e irritante. Entre ellos mencionó al plátano y al paraíso, mientras que también aparecen otras plantas propias de esta época, como los jazmines.

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“El plátano es uno de ellos. El paraíso también. Encima el paraíso tiene varias floraciones al año”, explicó.

El viento, el clima más seco de la región y el hecho de que durante la primavera las personas pasan más tiempo al aire libre hacen que los alérgicos tengan mayor contacto con estos pólenes.

Cuando el polen ingresa principalmente por las vías respiratorias, pueden aparecer los síntomas característicos de la rinitis alérgica.

Rinitis alérgica: cuáles son los síntomas más frecuentes

La nariz tapada, el goteo nasal, los estornudos y la picazón de los ojos son algunas de las manifestaciones más habituales. También puede aparecer una importante producción de secreción nasal, especialmente por la noche.

Helmfet describió uno de los cuadros típicos de esta época: “El agüita que cae a la mañana y todo el día o que tapa la nariz a la noche y no te deja dormir bien, la picazón de los ojos, los estornudos”.

La rinitis puede afectar de manera importante la vida cotidiana. Una persona con síntomas persistentes puede dormir mal, tener dificultades para concentrarse e incluso perder el sentido del olfato.

La rinitis puede afectar de manera importante la vida cotidiana.

La rinitis puede afectar de manera importante la vida cotidiana.

El especialista remarcó que no todos los alérgicos tienen síntomas únicamente durante la primavera. Algunas personas pueden presentar manifestaciones durante buena parte del año, por lo que resulta importante identificar qué desencadena la reacción.

Alergia o resfrío: cómo diferenciar una rinitis de un cuadro viral

Una de las dudas más frecuentes aparece cuando los síntomas se parecen a los de un resfrío. Congestión, mucosidad e irritación de los ojos pueden estar presentes tanto en una infección viral como en una alergia.

Sin embargo, Helmfet señaló algunas diferencias importantes. “Las alergias respiratorias, la rinitis alérgica, la rinoconjuntivitis, por un lado no da fiebre. Tampoco se contagia”, explicó.

El tiempo de evolución también puede ser una señal. Según el especialista, los cuadros virales habituales de esta época suelen durar alrededor de una semana, mientras que en la alergia los síntomas pueden persistir durante mucho más tiempo.

El alérgico a veces no responde, no gestiona bien las infecciones y empieza con la fiebrecita y el malestar de la rinitis, pero después los síntomas perpetúan en el tiempo, como que no se le va nunca la rinitis, pero ya están bien, ya no se sienten enfermos, están activos, están con buen ánimo, pero sigue la congestión”, detalló.

La secreción nasal también puede orientar: en la rinitis alérgica suele ser clara y transparente. Además, aparecen picazón y estornudos, mientras que el dolor de garganta, el malestar general, el dolor de cabeza y la fiebre son más característicos de una enfermedad viral.

Gotas nasales: por qué el especialista advierte sobre la automedicación

Frente a una nariz congestionada, muchas personas recurren a gotas o sprays nasales para conseguir un alivio rápido. Sin embargo, Helmfet advirtió que algunos de estos productos contienen vasoconstrictores y no actúan sobre la inflamación que provoca la alergia.

“En el momento, en poquito tiempo, la nariz se destapa, pero lo que hay detrás del fenómeno que hace que la nariz se tape y que chorree es que hay inflamación permanente y este tipo de gotitas autoadministradas no tienen un antiinflamatorio”, explicó.

El problema, según señaló, es que estos productos pueden generar acostumbramiento y hacer que la persona necesite utilizarlos con mayor frecuencia.

No resuelve el problema y hace que todo el sistema mucociliar de la nariz empiece a disfuncionar más en cuanto a sus funciones reales”, sostuvo.

Por eso, ante síntomas persistentes, el especialista recomendó consultar con un alergólogo para determinar cuáles son los alérgenos involucrados y establecer una estrategia de tratamiento.

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Alergias: por qué es importante conocer qué las desencadena

El diagnóstico puede realizarse a partir de los síntomas y mediante estudios que permiten determinar a qué sustancias está sensibilizada la persona. Helmfet explicó que pueden realizarse análisis de sangre, aunque habitualmente se utilizan pruebas en la piel.

Al conocer qué tipo de alérgenos están siendo los involucrados” se puede establecer una estrategia que combine medicación, educación y seguimiento, explicó.

Para el especialista, conocer la propia alergia permite anticiparse a determinadas situaciones. Un día con viento, por ejemplo, puede favorecer la exposición a pólenes, mientras que los cambios de temperatura también pueden requerir ciertos cuidados.

Uno tiene que conocer su enfermedad porque uno convive con esto”, afirmó. Y agregó: “Conocé cómo reacciona tu cuerpo con determinadas cosas. ¿Por qué? Porque eso te permite observar cómo reacciona tu cuerpo. Adelantarte”.

La alergia, además, debe entenderse como una condición que puede requerir seguimiento. “La enfermedad o la condición te acompaña. Entonces hay que aprender a conocerla, conocer tu cuerpo”, planteó.

Alergias y calidad de vida: no hay que acostumbrarse a vivir con síntomas

Aunque la rinitis y la conjuntivitis alérgica no suelen representar cuadros graves, pueden generar un impacto considerable cuando los síntomas son permanentes.

Dormir mal, tener dificultades para concentrarse, estar constantemente congestionado o depender de pañuelos durante todo el día puede terminar condicionando las actividades cotidianas.

No porque seas alérgico vas a tener que pasarla mal y tener la nariz siempre tapada”, remarcó Helmfet.

Aunque la rinitis y la conjuntivitis alérgica no suelen representar cuadros graves, pueden generar un impacto considerable cuando los síntomas son permanentes.

Aunque la rinitis y la conjuntivitis alérgica no suelen representar cuadros graves, pueden generar un impacto considerable cuando los síntomas son permanentes.

El especialista contó durante la entrevista el caso de un paciente que trabajaba en espacios abiertos y que durante la época de polinización tenía grandes dificultades para desarrollar sus actividades. Luego de realizar las pruebas correspondientes, se determinó que presentaba una importante alergia a los pólenes.

A partir de allí se inició un tratamiento para desinflamar la mucosa nasal y la conjuntiva y, posteriormente, inmunoterapia con alérgenos.

Inmunoterapia: una alternativa para modificar la respuesta del organismo

La inmunoterapia es una de las estrategias que el especialista destacó para pacientes con rinitis, rinoconjuntivitis y asma alérgica.

Según explicó, consiste en administrar los mismos alérgenos a los que la persona está sensibilizada, en concentraciones muy bajas, mediante vacunas sublinguales o subcutáneas.

El objetivo es que el sistema inmunitario desarrolle tolerancia frente a esas sustancias.

El sistema inmune aprende a tolerar esos alérgenos a los que está sensibilizado y con esta tolerancia el paciente, cuando se vuelve a exponer a los alérgenos, ya empieza a mermar sus síntomas y después ya no los tiene”, explicó.

Para Helmfet, esta herramienta puede “cambiar la historia natural de la enfermedad” en determinados cuadros alérgicos.

En el caso que contó durante la entrevista, el tratamiento permitió que el paciente pudiera volver a desarrollar con mayor normalidad una actividad laboral que antes se veía fuertemente condicionada durante la época de polinización.

Alergias: genética, microbiota y primeros años de vida

Durante la entrevista, Helmfet también explicó que el desarrollo de las alergias está relacionado con distintos factores. Existe una predisposición genética, pero también intervienen las condiciones ambientales, la alimentación y otros factores de los primeros años de vida.

La mayoría de los alérgicos tienen familiares ascendentes, o sea, padres, madres, tíos, abuelos que tienen alergia”, señaló.

Al mismo tiempo, destacó el papel que podría tener la microbiota, es decir, el conjunto de microorganismos que habitan principalmente en el intestino y que participan en distintos procesos del organismo.

Según explicó, las bacterias beneficiosas, como lactobacilos y bifidobacterias, pueden intervenir en mecanismos vinculados con la regulación de la respuesta inflamatoria.

También planteó la importancia de la exposición temprana a diferentes ambientes. El contacto con espacios al aire libre y mascotas, en condiciones adecuadas, puede estimular de manera positiva al sistema inmunitario.

Estar encerrado, estar mucho tiempo frente a las pantallas, estar poco en contacto con la luz del sol, hace que nuestro sistema inmune se debilite y tenga respuestas de una manera, digamos, anómalas”, sostuvo.

Alimentación y alergias: qué ocurre durante la primera infancia

El especialista explicó que actualmente se estudia la existencia de una “ventana de tolerancia” durante la primera infancia, particularmente entre los seis meses y el año, en relación con la incorporación de distintos alimentos.

Según señaló, anteriormente se tendía a retrasar la introducción de determinados alimentos cuando existían antecedentes de alergias. Los estudios actuales mencionados durante la entrevista apuntan a incorporar diferentes grupos alimentarios durante esa etapa, de manera adecuada para cada bebé.

Helmfet también destacó la importancia de mantener la lactancia materna, evitar la exposición innecesaria a antibióticos y controlar correctamente la dermatitis atópica.

En este último caso, explicó que la alteración de la barrera de la piel puede favorecer la entrada de proteínas extrañas y contribuir a la sensibilización.

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El especialista describió la llamada “marcha atópica”: “Primero tienen dermatitis, después tienen rinitis, después tienen asma y en algunos casos también desarrollan después alergias alimentarias”.

También habló sobre las diferencias entre poblaciones respecto de las alergias alimentarias. Mientras que en Argentina son frecuentes en niños pequeños las alergias a la leche, el trigo y el huevo, mencionó que en Estados Unidos la alergia al maní tiene mayor relevancia y que en otros países pueden encontrarse sensibilizaciones a alimentos diferentes.

Microbiota y hábitos: el rol del ambiente en el sistema inmunitario

Helmfet relacionó el desarrollo del sistema inmunitario con el ambiente y los hábitos cotidianos. La alimentación, el contacto con el exterior y la diversidad de microorganismos con los que se entra en contacto forman parte de este proceso.

También llamó la atención sobre el consumo de ultraprocesados, especialmente durante la infancia.

“No es no comerlos, sino elegir cuándo y saber que obviamente los niños más chiquitos hay que tratar de elegir alimentos más bien de origen natural”, explicó.

Para el especialista, todos estos factores contribuyen a construir una microbiota saludable y a favorecer un funcionamiento adecuado del sistema inmunitario.

Cómo atravesar septiembre si aparecen síntomas de alergia

La recomendación central del especialista es no naturalizar los síntomas ni resignarse a vivir con la nariz tapada, los ojos llorosos o las dificultades para dormir.

Identificar qué provoca la alergia permite anticiparse a las situaciones de mayor exposición y establecer un tratamiento adecuado. En los casos de síntomas persistentes, el seguimiento con un especialista permite ajustar las estrategias a lo largo del tiempo.

Hoy estamos para ayudar a las personas a vivir mejor”, sostuvo Helmfet al cierre de la entrevista.

El médico remarcó que cada vez más personas padecen alergias y que existen profesionales especializados para acompañarlas. En ese sentido, insistió en que la automedicación o simplemente evitar determinados lugares no son las únicas alternativas.

No hay que acostumbrarse a vivir mal”, concluyó. El doctor Mateo Helmfet puede encontrarse en redes sociales como Doc Mateo Alergista, en Instagram y Facebook.

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